Nuestro día comenzó temprano, subiendo la montaña en un 4×4. A medida que avanzábamos, el paisaje se abría en valles profundos y un bosque denso y verde. El objetivo: vivir una aventura de dos horas en el majestuoso río Samaná Norte, navegando rápidos como… The cherry (clase III y IV), rodeados de bosques tropicales, lugares escondidos y una jungla densa por todas partes.
️ Preparándonos — Primer contacto con el río



Una vez llegamos al punto de inicio, la energía cambió. Podías sentir que algo grande estaba por venir.
Los guias de NatureScape Antioquia Revisaron nuestro equipo, dieron una charla de seguridad clara y hicieron que todos se sintieran seguros, incluso aquellos que estaban un poco nerviosos (como yo).
Con el casco ajustado, el chaleco salvavidas asegurado y el remo en la mano, empujamos la balsa hacia el río. El sonido del agua marcó de inmediato el tono: poderoso, constante, vivo.
️ Rápidos, selva y pura adrenalina



Los primeros rápidos llegaron rápido — clase III — lo suficiente para despertarnos y sincronizar al equipo. Luego vinieron los más fuertes y emocionantes: clase IV. Estos fueron los momentos que hicieron que el río se sintiera como una fuerza viva.
Cada rápido nos golpeaba de manera diferente:
A veces subíamos, a veces de lado, y otras veces directo a través de una pared de agua.
Gritamos, reímos y remamos con todo lo que teníamos.
Entre los tramos intensos, el río se calmaba, dándonos tiempo para admirar el paisaje. Paredes verdes imponentes, agua cristalina, cantos de aves resonando en el cañón… Era el tipo de paisaje que te hace bajar el ritmo solo para poder absorberlo.
️ Descanso en una orilla natural



A mitad del descenso, nos detuvimos en una playanatural a la orilla del río.
Descansamos, comimos un snack, estiramos las piernas y simplemente disfrutamos de estar en medio de una naturaleza intacta.
Los guías también nos hablaron sobre la importancia del río, los esfuerzos de conservación en la zona y cómo el turismo responsable ayuda a proteger este ecosistema. Le añadió significado a la experiencia: no era solo aventura, era conciencia.
El tramo final — Cansados pero orgullosos


El último tramo del río fue más tranquilo, dándonos tiempo para recuperar energía y reflexionar. Tenía los brazos cansados, la ropa empapada, pero me sentía completamente vivo.
Cuando finalmente llegamos al puente del Samaná Norte, todos en la balsa teníamos la misma expresión:
una sonrisa enorme y llena de satisfacción — del tipo que solo obtienes después de hacer algo desafiante e inolvidable.
Al mirar hacia atrás, hacia el cañón, entendí por qué la gente habla de este río con tanta admiración.
Mi opinión sincera como viajero
Este recorrido de rafting por la ruta corta del Samaná Norte no es solo otra actividad — es una mezcla de adrenalina, naturaleza, trabajo en equipo y belleza pura.
✔️ Los rápidos son potentes y divertidos
✔️ El paisaje selvático es impresionante
✔️ La ruta es completa, real y auténtica
✔️ Los guías son profesionales y te hacen sentir seguro
Si buscas una aventura de un día completo que te impulse, te inspire y te conecte con la naturaleza de una manera real, esta vale la pena.

